El traslado de las bicicletas de un lugar a otro es un inconveniente con el que a menudo nos topamos los aficionados al ciclismo. Conscientes de que el maletero del coche no constituye una opción válida, la solución no es otra que recurrir a un portabicicletas adecuado. 
El mercado ofrece portabicicletas de diversos tipos, por lo que se impone comparar bien los distintos modelos y marcas, para así elegir el que mejor se adapte a nuestras necesidades. Lo esencial es que el portabicicletas se adapte perfectamente al vehículo, de forma que el transporte de la bici se lleve a cabo siempre de una forma segura. 
A la hora de elegir el portabicicletas más idóneo, conviene tener en cuenta varios factores: 
1. Capacidad. Existen portabicicletas aptos para cargar una sola bicicleta y otros que, por el contrario, son auténticas plataformas con capacidad para llevar incluso cuatro bicicletas. 
2. Tipo. Existen fundamentalmente tres tipos de portabicicletas, los de techo, que se ubican en la parte superior del coche; los de portón trasero, que se adhieren a la parte posterior del vehículo mediante un sistema de correas; y los de bola de remolque, los cuales, gracias a un sistema basculante, se fijan a la parte trasera del vehículo para permitir transportar varias bicicletas a la vez. 
3. Precio. El precio de los portabicicletas varía en función del tipo y de su capacidad. Generalmente, los más costosos son los de bola, que además requieren de una instalación previa de la bola de remolque, en tanto que los de portón trasero suelen ser los más económicos. 
En todo caso, gracias a los portabicicletas, podrás practicar tu deporte favorito en cualquier lugar, sin tener que preocuparte más por el transporte de la bici.