
Los portamotos son una excelente solución para aquellas personas que quieran transportar sus motos junto con sus coches o caravanas. De esta manera, no tienen que renunciar a disfrutar de su pasión por las dos ruedas, ya que pueden llevar sus motocicletas cómodamente de un lugar a otro simplemente instalando este sencillo método de transporte.
Según el Manual de Reforma de Vehículos, concretamente dentro de la normativa 8.52, se establece que los portamotos que no afecten a otras funcionalidades del vehículo no necesitan someterse a ningún tipo de homologación.
Existen los portamotos que se anclan en la parte posterior del vehículo, estos pueden ser tanto fijos como móviles; y los remolques independientes. Estos últimos son la mejor alternativa cuando se trata de motos cuyo peso es incompatible con los portamotos de diseño más simple.
Es relativamente fácil de instalar, basta con seguir las instrucciones de cada fabricante. Un aspecto importante a tener en cuenta es la correcta fijación del sistema de iluminación del portamotos, para que quede debidamente señalizado en todo tipo de condiciones lumínicas.
Antes de poder escoger un portamotos es necesario saber cuál es el peso total de la moto que se desea transportar. Esto debe hacerse teniendo en cuenta todos los elementos, incluido el combustible, el aceite, el portaobjetos (si lo tuviera), etc. Una vez hecho esto, hay que adquirir un modelo que soporte dicho peso.